Palacio de la Bahia
Esta extravagancia arquitectónica encargada en 1880 por el gran visir se concibió para satisfacer una obsesión: evitar que las esposas y las concubinas se cruzasen.
Esta gran residencia antigua es un laberinto arquitectónico por una razón. Cualquier ojo avizor descubrirá la complejidad de la maraña de patios y jardines, entretejidos alrededor de 160 habitaciones que ocupan 8 hectáreas. El arquitecto marroquí de la época tuvo que resolver un rompecabezas diplomático impuesto por el gran visir. El poderoso Sidi Moussa decidió en efecto erigir un palacio para su amante favorita, de ahí el nombre de Bahia "la bella". Tenía que alojar a sus 4 esposas, sus 24 concubinas y sus innumerables hijos... sin que sus damas se diesen cuenta en sus respectivos jardines. Un desafío por el cual la construcción duró diez años y requirió el trabajo de los mejores artesanos del reino y la expropiación a un gran número de vecinos adyacentes.



